Uno de los alicientes más grandes que inspiran este Mundial que se aproxima es, sin duda alguna, hasta dónde será capaz de llegar la maravillosa Selección de Bélgica.

{ Rode Duivels, Diables Rouges, Rote Teufel, Diablos Rojos }

Uno de los alicientes más grandes que inspiran este Mundial que se aproxima es, sin duda alguna, hasta dónde será capaz de llegar la maravillosa Selección de Bélgica.
Se han clasificado ganando ocho de diez partidos, sumando los otros dos encuentros con empates en un grupo con rivales complicados como Escocia, Serbia o Croacia, pero eso es algo anecdótico en este caso. El potencial de este grupo es mucho mayor y aún está por ver.
En la plantilla destaca el genial y habilidosísimo extremo del Chelsea Hazard, pero a su alrededor le acompaña mucho talento, como el del extremo Mertens, el portero Curtois, y los centrocampistas Fellaini, Witsel, o De Bruyne. A este grupo de buenos futbolistas hay que sumarle una defensa fuerte y sólida y dos delanteros centros como Benteke y Lukaku, que para sí quisieran la mayoría de selecciones.
El combinado belga está dirigido por un exdelantero del mismo: Marc Wilmots, que estuvo en la última cita mundialista de Bélgica en Corea y Japón. Su nueva experiencia como técnico empatiza con la juventud de su plantilla.
Todo aficionado al buen fútbol ansía ver el rendimiento de esta maravillosa generación de jóvenes talentos.